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Ideas

50 ideas para escribir poemas en grupo con amigos

Cincuenta propuestas originales para poemas encadenados, juegos con versos ocultos, grupos de escritura y cualquiera que quiera empezar con una sola línea.

Escribir un poema en grupo resulta más fácil cuando alguien lanza una imagen clara.

«La noche» deja casi todo por decidir. «La luna llamó para decir que estaba enferma» ya ofrece una escena. ¿Quién contestó? ¿Por qué está oscura la calle? ¿Quién sigue despierto? La siguiente persona elige.

Esta lista está hecha para poemas que pasan de una persona a otra. Podéis escribir en cadena, doblar una hoja o enseñar a cada participante solo el último verso.

Dos bocadillos superpuestos se pasan versos de un poema compartido

Cómo usar una propuesta en grupo

Elegid una idea. Alguien escribe el primer verso y pasa el poema. Vosotros decidís qué puede ver el grupo: todo el texto, el último verso o solo la idea inicial.

El Community Poem Project de la Academy of American Poets funciona de manera parecida. Cada participante responde con un verso a la misma pregunta. Las voces no tienen que encajar a la perfección. Sus cambios también forman parte del poema.

Rhyma usa la versión con versos ocultos. Poned un título corto, escribid el comienzo y enviadlo. La siguiente persona verá vuestro verso, pero no el plan que teníais en mente. Un lugar, un objeto o un pequeño problema ofrecen más pistas que una palabra amplia como «vida» o «amor».

¿No sabéis qué versión probar? Aquí tenéis 7 juegos de poesía colaborativa y sus reglas.

Cosas extrañas en lugares cotidianos

  1. La impresora de la oficina conoce un secreto.
  2. Todas las cucharas de la cocina señalan al norte.
  3. El ascensor se abre en la estación equivocada.
  4. El gato de los vecinos empieza a coleccionar llaves.
  5. Un calcetín regresa con un mapa dibujado.
  6. La última taza de café se niega a enfriarse.
  7. Un carro de supermercado espera delante de tu puerta.
  8. Los semáforos empiezan a dar consejos personales.
  9. Alguien deja una escalera diminuta en la nevera.
  10. A medianoche, todas las sillas cambian de sitio.

El tiempo tiene sus propios planes

  1. La lluvia evita una casa a propósito.
  2. Una nube sigue al mismo autobús todo el día.
  3. El viento devuelve una frase que habías olvidado.
  4. La nieve solo cae sobre cosas perdidas.
  5. El sol sale por el lado equivocado de la ciudad.
  6. El trueno suena como muebles moviéndose en el piso de arriba.
  7. La niebla entra en la estación y compra un billete.
  8. El verano se queda una tarde más.
  9. El primer día cálido despierta algo bajo la acera.
  10. Un charco refleja mañana en vez de hoy.

Caminos, habitaciones y lugares lejanos

  1. En el último tren queda una ventana encendida.
  2. Llega una postal de una ciudad que no existe.
  3. Dos balcones intercambian mensajes al anochecer.
  4. El camino de vuelta añade una curva cada noche.
  5. Una maleta del aeropuerto está llena del tiempo de otra persona.
  6. Un puente recuerda a todos los que lo cruzaron.
  7. La habitación del hotel tiene vistas a la calle de tu infancia.
  8. Alguien saluda desde el andén vacío.
  9. Aparece una isla nueva en el mapa cuando nadie mira.
  10. Una bicicleta encuentra el camino de vuelta sin quien la llevaba.

Amigos, rituales y recuerdos compartidos

  1. El chat del grupo se queda en silencio por una razón inesperada.
  2. Un chiste viejo despierta diez años después.
  3. Cada persona recuerda la fiesta de una manera distinta.
  4. Una vela de cumpleaños pide el deseo equivocado.
  5. La mesa guarda un sitio para alguien que llega tarde.
  6. Una canción conocida ha aprendido un final nuevo.
  7. Cuatro amigos encuentran la nota que escribieron para su yo del futuro.
  8. La receta contiene una instrucción que nadie recuerda haber añadido.
  9. Una despedida comienza con un paraguas prestado.
  10. Alguien lleva el mismo objeto extraño a cada reencuentro.

Historias que cambian con cada verso

  1. Empezad con una llegada. El siguiente verso debe insinuar una huida.
  2. Empezad en un lugar lleno de gente. Terminad el primer verso con silencio.
  3. Poned un objeto cotidiano al mando de la historia.
  4. Describid un sonido sin nombrar qué lo produce.
  5. Escribid una advertencia que también pueda parecer una invitación.
  6. Empezad con «Casi habíamos…». La siguiente persona decide qué ocurrió.
  7. Cada nuevo verso cambia la hora del día que parece ser.
  8. En cada verso aparece un objeto y se pierde otro.
  9. Escribid un primer verso serio para un título ridículo.
  10. Empezad con una pregunta. Nadie puede responderla directamente.

Cinco primeros versos para tomar prestados

A veces la idea está clara, pero el primer verso no llega. Podéis tomar prestado uno de estos:

  • La luna dejó un mensaje en el suelo de la cocina.
  • Nadie vio la puerta de más hasta el martes.
  • Tu paraguas volvió a casa antes que tú.
  • Perdimos el tren, pero el tren esperó de todos modos.
  • Al amanecer, la ciudad había olvidado un color.

Dejad el verso como está o cambiad una palabra. En cuanto alguien lo continúe, el plan inicial cambiará de todos modos.

Cómo elegir una buena propuesta

Para la primera partida, elegid algo que todo el mundo pueda imaginar. Una puerta, un tren, una taza, un gato o una tormenta son fáciles de recoger en el siguiente verso. «Libertad» y «el futuro» también sirven, pero quien empiece tendrá que preparar mejor la escena.

Cuatro versos bastan para una ronda rápida. Con ocho, el poema puede cambiar de rumbo varias veces. Para 12 o 16 hace falta un grupo con paciencia. Encontraréis más formatos en 9 formas de jugar a Rhyma con amigos, familia y compañeros.

Nadie debería tener que contar algo privado. El poema puede ser divertido o emotivo sin preguntar por el momento más difícil de la vida. Pedid permiso al grupo antes de leerlo en voz alta o compartirlo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una propuesta para un poema colaborativo?

Es una idea de partida para dos o más personas. Cada una añade un verso, una estrofa o su propia variante. Pueden ver el poema entero o solo la última parte.

¿Un poema escrito en grupo tiene que rimar?

No. Podéis rimar, escribir en verso libre, repetir un sonido o jugar sin ningún patrón. Añadid una regla solo si así resulta más divertido.

¿Qué hace que una idea funcione para un poema encadenado?

Dad a la primera persona algo concreto, pero no decidáis el final. Una llave perdida o una luz en una habitación vacía ya bastan.

¿Se pueden usar estas propuestas en Rhyma?

Sí. Elegid una idea, poned un título corto y escribid el primer verso. Jugad con personas de todo el mundo o invitad a vuestros amigos a un Círculo. Veréis el poema completo después del último verso.

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